Estimación de Emisiones de Fuentes de la Calidad del Aire

6.1 Desarrollo de un Inventario de Emisiones

6.1.3 Compuestos a considerar para un Inventario de Emisiones
Existen literalmente miles de tipos de contaminantes que son liberados a la atmósfera. La mayoría de estos compuestos son diferentes tipos de moléculas orgánicas, pero hay también un gran número de compuestos inorgánicos a considerar. Debido a la gran variedad de contaminantes, solo aquellos que son comunes en atmosferas urbanas y rurales son típicamente consideradas para su inclusión en programas de gestión de la calidad del aire y, por lo tanto, en inventarios de emisiones. Aun con esta limitación, existe un gran número de compuestos potenciales que debieran ser considerados para su inclusión en el inventario de emisiones de una región. El término contaminante criterio es utilizado a menudo en los Estados Unidos para identificar aquellos contaminantes que son tan penetrantes en la atmosfera que se han establecido estándares específicos de calidad del aire para ellos. Existe un número de contaminantes que están relacionados muy de cerca con los contaminantes criterio, y por ello se les incluye en esta categoría. Un ejemplo es el NO (oxido nitroso), el cual es el contaminante primario que se libera en la mayoría de los procesos de combustión pero se transforma en NO2 en la atmosfera. La segunda clase de contaminantes de importancia son los contaminantes tóxicos del aire. Por supuesto, los contaminantes criterio son tóxicos, pero esta clase de contaminante se refiere a los contaminantes no-criterio que con pequeñas cantidades que puedan existir en la atmosfera, pueden causar cáncer y/o otros impactos específicos agudos y crónicos en la salud. La definición de un contaminante toxico del aire no está muy clara, por ello, la ley de los Estados Unidos lista específicamente 188 compuestos los cuales se denominan contaminantes tóxicos del aire (http://www.epa.gov/ttn/atw/188polls.html).

Los contaminantes de cambio climático global (calentamiento global) son aquellos contaminantes que contribuyen al cambio climático global. Sustancias que provocan la disminución del ozono estratosférico son aquellos compuestos que destruyen el ozono estratosférico que actúa como un escudo ante la radiación ultravioleta. Estas substancias se clasifican como substancias reductoras del ozono Clase I y Clase II (http://www.epa.gov/Ozone/science/ods/). Finalmente, existe un número de otros compuestos importantes que pueden jugar un rol clave en reacciones atmosféricas o que son consideradas tóxicas, a pesar de no estar en la lista original de los 188 contaminantes tóxicos del aire realizada por la EPA de los Estados Unidos. La tabla 6.1.3-1 a continuación lista los compuestos que son más comúnmente considerados para un inventario de emisiones en cada categoría de contaminante.
6.1.3-1 Compuestos comúnmente considerados para su inclusión en un inventario de emisiones


Tanto la ubicación como el fin último del inventario determinan que compuestos serán incluidos en un inventario.

Compuestos orgánicos volátiles (COV) y material particulado no se representan como substancias aisladas. En el caso del material particulado, raramente se consideran los diferentes tipos de partículas. Existen excepciones a esta afirmación. Algunos ejemplos notorios de partículas que son consideradas en forma independiente son, partículas de plomo, partículas de asbesto y partículas de diesel. Se ha descubierto que estas partículas tienen efectos específicos sobre la salud los cuales justifican el hecho de que sean consideradas en forma independiente. Sin embargo, a excepción de estos pocos tipos de material particulado, típicamente es solo el tamaño del particulado lo que parece ser importante para la mayoría de las consideraciones de salud. De esta manera, el material particulado se designa como material particulado suspendido total (TSP), material particulado de tamaño menor a 10 micrones (PM10), y material particulado de tamaño menor a 2.5 micrones (PM2.5). TSP normalmente se refiere a todas las partículas de aproximadamente 50 micrones de diámetro o menos. Estos son los tamaños de partículas que pueden permanecer suspendidos en el aire por una cantidad de tiempo significativa. Como se discutió en el capítulo 3, las partículas PM2.5 pueden penetrar profundamente en los pulmones. Las partículas PM10, si bien son más grandes, pueden también evadir varios de los mecanismos de defensa del cuerpo humano y producen un impacto en el sistema respiratorio. Los inventarios de emisión que han sido diseñados para abordar problemas de material particulado normalmente clasifican las emisiones en estas tres categorías de tamaño.

Los COV son de preocupación pues algunos de ellos son tóxicos, pero estos compuestos tóxicos son normalmente tratados de forma específica en un inventario como un contaminante toxico del aire. Estos compuestos son también de preocupación ya son uno de los ingredientes clave en la formación del ozono. Sin embargo, no todos los COV contribuyen a la formación del ozono de la misma forma. Por ello, es común clasificar COVs según su reactividad para formar ozono. De manera de hacer esto, los tipos de COV emitidos por diferentes fuentes son de importante consideración. Los inventarios de emisiones diseñados para abordar problemas de ozono tienen en cuenta la clasificación de compuestos COV según diversas categorías de reactividad.